viernes, 12 de noviembre de 2010

Veinticinco

Acabo de cumplir veinticinco años. Nací un 10 de noviembre de 1985 en la localidad de Bernal, Partido de Quilmes, Provincia de Buenos Aires, República Argentina, Planeta Tierra, Sistema Solar, Via Láctea, el Universo, etcétera. Podría relatar acerca de lo pequeño que me siento al estar en un mundo tan pero tan grande, quizás infinito, pero por ahora prefiero sacar a la luz algunas sensaciones acerca de tener veinticinco años de edad.
Siempre que cumplo años me siento "un año más viejo". Lo pienso desde que tengo dieciseis o diecisiete. Pero sigo siendo joven, bah, eso creo. Por caso, Ricky Martin sacó a la misma edad que ahora tengo yo un disco titulado "A medio vivir". Realmente suena como que se va a morir cuando cumpla cincuenta. El medio siglo de vida es (o debería ser) una edad en la cual uno todavía es joven a pesar de haber alcanzado la adultez hace rato (aunque esto en cierta forma es relativo, ya que un deportista o una modelo, por ejemplo, ya es "viejo" o "vieja" después de los treinta). Por mi parte, siempre creí que a los veinticinco ya iba a ser todo un adulto, completamente maduro, totalmente responsable y altamente capacitado para afrontar el mundo capitalista globalizado actual.
De chiquito pensaba que cuando tuviera un "cuarto de siglo" cumplidos ya iba a tener mi propia casa (o por lo menos estar totalmente independizado de mis padres), quizás mi propio auto, o un buen laburo. Incluso que iba a estar casado o viviendo en pareja. Y aquí estoy, viviendo aún con mis viejos, moviéndome en tren, subte o colectivo, haciendo algún que otro laburito "part time", y ni siquiera tengo alguna "amigovia" que vea cada tanto. Tal vez eran las típicas ilusiones de chico ("yo quiero ser astronauta"); casi seguramente no preveía cómo ibamos a estar económicamente hoy en ese entonces, pero eso también es relativo. Lo cierto es que muchos contemporáneos mios lograron lo que yo no. Envidia hacia ellos, ¿no? No, para nada. Quizás eso signifique que aún no he madurado mentalmente. ¿Causas? ¿Falta de confianza? ¿Algún tipo de pensamiento o ideología "diferente" al del común de la gente que me impide insertarme en el complejo mundo de hoy? ¿O ver como otros sin el menor esfuerzo o cagando a los demás logran tener "de todo" y yo que tengo un título universitario "poco y nada"? Sin embargo mucha de esa gente (aclaro, no son los "contemporáneos mios" que mencioné recién) por ahí no es feliz teniendo plata, mujeres, fama (exacto, me refiero a ciertos "personajes"). La mayoria ni siquiera parecen maduros (creo que no lo son, definitivamente). Y yo tengo el título de Licenciado en Turismo conseguido hace un año, amigos que me aprecian, que me invitan a ir a tomar algo, que me llaman cada tanto y que una vez por año me mandan mensajitos para saludarme por mi cumpleaños, mi familia que me banca (siempre lo hizo y estaré agradecido por ello por siempre)... Tan inmaduro no debo ser, entonces. O bien, debería ponerme un poquito (o bastante más) más las pilas. Eso seguro.
Respecto a ello, el otro día la dueña de un departamento, el cual administro (uno de mis trabajitos de medio tiempo, o incluso menos), me notó falto de confianza con sólo ver mi espantosa letra (¡qué bueno que es escribir en computadora!). Ella (que por ahí es medio "bruja", pero de las "buenas") sabe que yo puedo dar mucho más, y yo también lo se. Mi familia lo sabe, y muchos de mis amigos también. Entonces, ¿Qué estoy esperando?¿Que pasen veinticinco años más? No, este debería ser el momento en el cual tengo que dejar de esperar y salir a "buscar el resultado", a "ganar el partido". Hace años que lo vengo pensando, pero siempre lo he pospuesto por muchas causas, o bien simplemente por ser medio boludo (?). Pero como siempre, depende de mi, de no tirarme más abajo, asumir más responsabilidades y encarar con ganas todo lo que viene, tratando de no dejar de lado mis hobbies y las salidas con amigos, y por supuesto sin cagarle la vida a nadie. Y si la gente que quiero y me quiere me da su apoyo, mucho mejor.
Está bueno tener veinticinco años, aunque quizás es muy pronto para decir eso, ya que los cumplí hace dos días. Igualmente me siento más adulto y no más "viejo" como suelo decirle a todos. Y en estos cinco lustros en los cuales he habitado el planeta Tierra he vivido de todo. Me arrepiento de algunas cosas, de otras no (o no tanto). Considero que tal vez debí haber aprovechado algunas oportunidades que se me presentaron y no no lo hice, pero aún soy joven para tener otras y aprovecharlas, y para vivir muchas experiencias más. Espero seguir en este sector del Universo por veinticinco, treinta y cinco, cincuenta años más, por lo menos.