martes, 31 de mayo de 2011

Hasta luego...

Como podrá verse a simple vista, me aburrí de este blog... por ahora. Además no tengo ganas ni me siento inspirado para escribir cuentos ni sensaciones personales, o que se yo que más. Quizás más adelante vuelva a escribir en él, pero no en el corto plazo. Por las dudas no tengo pensado cerrarlo, ya que sería una pena. Pero bue, así es la vida (?)

Hasta luego, a quienes les hay importado...


Fernando

miércoles, 2 de marzo de 2011

No mires al costado

Algún domingo por la madrugada, en cierta zona del conurbano...

1:25 a.m. Él ingresó al bar, aún no superpoblado de jóvenes como él, al menos en cuanto a la edad. Apenas entró se dirigió a la barra. Se sentó por allí y llamó al bartender. "Una cerveza, por favor". Pagó los veintipico de pesos por la misma y empezó a beberla, mientras que al mismo tiempo miraba a todo y a todos a su alrededor.
1:45 a.m. Él seguía bebiendo de a sorbos su cerveza, sin compartirla con nadie. Al mismo tiempo seguía observando y escuchando la música del lugar, utilizando tres sentidos a la vez. Pintaba aburrida la cosa, pero era temprano, afortunadamente.
2:10 a.m. El litro de cerveza ya ha sido consumido. Mucha más gente entra al local, entre los cuales se destaca ella. "Por fin! yo sabía que ella iba a estar", pensaba él, entusiasmado. Hace cinco meses que no la veía, aunque se hablaran por MSN todas las semanas.
2:14 a.m. Ella se acercó por la zona de la barra. Estaba más linda que nunca, con una remerita tipo musculosa, una falda y zapatillas. Apenas maquillada y con el pelo bien peinado. Él le tocó el hombro para que advirtiera su presencia. Ella lo notó. El abrazo entre ambos fue muy efusivo.

-¿Qué hacés, pendejo? ¡Que sorpresa! No me dijiste que venías hoy...
- Justamente te quería dar una sorpresa.- Respondió él, que no podía disimular su alegría por verla.
- Jaja! ¡Que divino! Bancame que voy al baño y vengo, ¿dale?
- Ok, nena. Te espero...

2:22 a.m. Ella regresó del baño y se sentó al lado de él, quien pidió otra cerveza de litro, esta vez para compartir. Ambos se pusieron a charlar un buen rato ahí, mientras bebían. Hablaron de todo un poco: la facultad, el trabajo, los amigos en común entre ellos... En tanto, él sentía que esa noche era la oportunidad. "Ahora o nunca". ¿Hace falta aclarar que estaba loco por ella?
3:21 a.m. Luego de un buen tiempo de charla adornado por un par de tragos sobre la barra, ella se levantó de su silla.

- Pendejo, en un rato vuelvo...

3.48 a.m. Hacía casi media hora que ella se había parado y no había regresado a la barra del bar. Él en un principio se preocupó por la tardanza, pero luego empezó a sentir una especie de escalofrío. Ya no estaba preocupado por la integridad física de su amiga, sino por otra razón. Decidió dar una vuelta por el lugar a ver qué onda.
4:06 a.m: El temor de él se hizo realidad: caminando por el bar, porrón en mano, vio como su "ilusión" estaba abrazada con otro flaco; éste de buen porte, rubio y de ojos claros. Él intentó pasar por al lado de manera muy disimulada. Ella se percató de su presencia, pero no se inmutó al verlo. Más bien, todo lo contrario...

- Pendejo! disculpame que no volví para allá, pero me encontré con "Baby", un amigo...
- Ah... Si... Que hacés... ¿Todo bién, che? - Le dijo él a ese tal "Baby".
- Todo bien, flaco. - respondió "Baby", así todo canchero él. - Así que sos amigo de ella...
- Si, si. Hace un montón que nos conocemos, somos muy amigos... eh... Voy a dar una vuelta por ahí, después nos vemos...

4:45 a.m. Él ya no estaba sentado en la barra: su lugar lo había ocupado otra gente. El bar estaba repleto, por lo cual él tuvo que quedarse parado, a un par de metros al costado de ella y de Baby, quienes seguían abrazados y besándose y riendo ocasionalmente. "Boludo... no mires al costado, no mires al costado", pensaba él, amargado y un tanto desilucionado por la situación. Ella, a pesar de la amistad, nunca le había dado "bola" a él; prefería otro tipo de compañías en cuanto al "amor". Siempre fue así, y esa madrugada de domingo no hubo excepciones...
5:20 a.m. Todo siguió igual. Evidentemente ya no había nada más que hacer allí. Aprovechó que ese Baby la había dejado sola por un momento y se dirigió a ella, simplemente para saludarla.

- Ay... ¿Ya te vas, pendejo? Es re temprano. ¿No te quedás un toque más?
- Me tengo que ir, nena... Mañana tengo que ir a Capital a las 11. - Respondió él, inventando la primera excusa que se le vino a la mente.
- Ok... Después hablamos para arreglar para otra salida, eh! Dale que no nos vemos nunca...
- Bueno, dale... después hablamos por MSN... chau, nena.

5:57 a.m. Él volvió a su casa. Entró a su cuarto, apoyó la cabeza contra la almohada y, aunque ya no quería, se puso a pensar en ella. Quién sabe que estaría haciendo esa chica en ese momento, aunque no era muy difícil de imaginar. Intentó cerrar sus ojos, para no mirar más por unas horas, ni hacia el costado, como en el bar, ni hacia el techo de su habitación. Ya no quiso pensar más en nada, sólo quería dormir y olvidar por un rato.

lunes, 28 de febrero de 2011

El recital y yo (Parte 2)

Ya comenté mis sensaciones y pareceres en un recital. Así que, en este caso voy a hablar del recital pero desde no desde el punto de vista del espectador, sino del protagonista.

La cosa es que desde 2008 estoy en una banda llamada "Terror Galtieri" (formada a finales de 2007). No me voy a poner a explicar el por qué del nombre; simplemente me voy a limitar a decir que yo canto (bueno, es un decir (?)) y que por el momento estoy acompañado por 3 pibes más, 2 de ellos muy amigos míos.
Uno de los últimos sábados de enero fuimos a tocar a un local ubicado en la localidad de Gerli, en la zona sur del gran Buenos Aires (cerca de Avellaneda). Esta ocasión era muy especial, ya que hacía más de un año que no tocábamos (La última vez había sido en Septiembre de 2009), y además estrenábamos nuevo guitarrista y bajista. Había muchas posibilidades de que pudiera ser un desastre, aunque tampoco eso nos pareciera cuestión de vida muerte. Por las dudas, llegamos temprano esa tarde (alrededor de las 5 y media). No había nadie, a excepción de un cantante y violero de otra banda, con el cual nos pusimos a conversar hasta que empezó a caer el resto de los músico.
Integrar una banda puede resultar divertido y emocionante. Sin embargo, tiene sus complicaciones, como todo. En primer lugar, Argentina debe ser uno de los pocos países en el mundo en el cual las bandas que recién empiezan y las que nunca pudieron sobresalir del circuito "under" tienen que pagar para tocar (!). En muchos otros países, los dueños de los bares y antros contratan a las bandas "chicas" para que toquen y traigan a su público, el cual se encargará de consumir lo que haya y así dejar ganancia para el local. Pero claro, esto es Argentina y nos gusta hacer todo al revés (?). Por lo tanto, bandas como Terror Galtieri tienen que pagar una x cantidad de plata a cambio de algunas entradas, de las cuales se venderán alguna que otra con mucha suerte. Es injusto, pero la realidad es que hay pocos lugares para tocar, y organizar un festival propio es sumamente difícil por todas las restricciones que hay, por lo cual la salida más fácil es poner unos (cuantos) pesos para tocar y que otros se tomen el laburo de armar toda la movida.
Pero hay más complicaciones aún. Tener una banda puede resultar un quilombo. En lo personal me jode el tener que armar la "lista de temas" del recital junto a los otros miembros. "Que este tema no tengo ganas de tocarlo/cantarlo", "que este no va a salir", "que no lo ensayamos bien", etcétera. Lo bueno es que tenemos veintipico de temas y hay para elegir, pero siempre hay desacuerdos (en realidad esa vez, que era la primera después de mucho tiempo)...
Luego de la "previa" (con ingesta de alcohol mediante) y de haber dejado todo listo, Terror Galtieri empezó a tocar a eso de las 9 de la noche, ante un público compuesto en su gran mayoría por adolescentes punkies; la mayoría con crestas, remeras de bandas punk, parches con el símbolo anarquista, etc. Costó romper el hielo, debido que no había mucha gente adentro del lugar (muchos estaban afuera bebiendo y esperando a entrar una vez que comenzaran las bandas principales), no teníamos "público propio" (no nos fueron a ver en esta ocasión amigos, familiares, etcétera) y hacíamos nuestros propios temas (por lo general el público, si nunca escuchó tu banda, espera que hagas "covers" de las bandas que les gustan a ellos). No obstante, el show fue queriendo de a poco. Nuestros temas, intercalados con algunos covers, empezaron a gustar y sobre el final se armo un muy bonito (?) pogo (especie de "baile" punk en donde los participantes se golpean y empujan unos a los otros, de modo frenético, aunque sin agredirse entre sí). Fue media hora de show, y terminó siendo una buena actuación, a pesar de algunos errores, ya que muchos pibes se coparon, aún sin conocer a la banda.

En síntesis, el saldo fue positivo, más allá de que no nos haya hablado el capo de alguna disquera multinacional (?) La pasamos bien. No seremos los Ramones o Attaque 77, pero la pasamos bien y pusimos el cien por ciento. Nos gusta formar parte de una banda. No importa el dinero y la fama, sólo divertirnos un poco más, al igual que cuando vamos a cualquier otro reci, pero en este caso como "jugando" a ser rockers, aunque realmente lo seamos al fin de cuentas.

lunes, 14 de febrero de 2011

Sin Valentín (?)

14 de febrero. Día de San Valentín. Una fecha que nunca festejé en mi vida. Un día que nos recuerda a los que somos solteros que no tenemos novia, o eso le escuché decir a alguien por ahí...

Podría decir un montón de cosas más despotricando contra el día de San Valentín (que lo comercial, que las dedicatorias entre los enamorados, que las tarjetitas con forma de corazón, y que se yo que más...), pero no quiero pecar de resentido (tanto) ni de amargo, así que simplemente les deseo un feliz día a quienes lo celebren. Yo por mi parte no, aunque me gustaría celebrarlo alguna vez, pero no necesariamente un 14 de febrero, sino todos los días y con alguien muy especial, que espero alguna vez se me aparezca en la vida...

Sólo soy un yo sin un ...

martes, 8 de febrero de 2011

El recital y yo (Parte 1)

En un post anterior hablé del boliche y de mis sensaciones cuando estoy dentro del mismo. En esa entrada, mencioné que frecuentaba bastante seguido los recitales, en especial los "festipunks". Por lo tanto, ahora voy a hablar (a escribir, mejor dicho) de aquellos.

He asistido a montones de recitales: en estadios, en teatros, en locales pequeños. Los super-festivales hechos en grandes estadios o predios (por ejemplo el Pepsi Music) difieren bastante de los conciertos en lugares chicos en muchos aspectos. Desde ya que en un super-festival la cantidad de público se cuenta de a miles, y si la banda que toca es importante, las masas de gente se amontonan frente al escenario y gritan, saltan y cantan enfervorizadas al son de la música. En un recital "under", obviamiente hay menos gente, y el fervor del público varía, aunque suele haber algo más de "camaradería" entre los presentes, aunque no demasiada...
Voy a citar un ejemplo "intermedio" para comentar acerca de una experiencia en un recital: día domingo por la tarde, Teatro de Colegiales, Capital. No hubo tiempo para una "previa" en las inmediaciones del lugar, ya que el festipunk arrancaba más o menos temprano. La primera banda (Superuva) comenzó a tocar y mi amigo y yo decidimos entrar para verlos. Fue un corto pero buen concierto. Una buena cantidad de pibes "poguearon" fuertemente cada uno de los temas de la banda, mientras el resto observábamos el show de pie, tranquilos.

Terminó Superuva y a los pocos minutos arrancó Loquero, otra de las bandas. Mi amigo y yo nos encontramos con otro amigo más que había llegado recién. Como no habíamos tomado nada antes de ingresar nos dirigimos hacia la barra del lugar. Mucha cerveza (un tanto caliente esa tarde) y muchas chicas "punk" a las cuales observaba (a las que me parecieran lindas), mientras que bromeaba con mis amigos acerca de cualquier cosa que se nos ocurriera en el momento. Buen reci de Loquero, también, a pesar de haberlo visto casi de reojo. Llegaba entonces el turno de 2 Minutos.

Los oriundos de Valentín Alsina cerraban la jornada. Y ahí si nos fuimos para instalarnos cerca del escenario. El show arrancó y el público empezó a "agitar": Mucho pogo y mosh, empujones, golpes sin intención, y mis amigos y yo metidos en medio de ese despelote, a propósito, empujando a los demás y hasta tratando de no comernos alguna piña al aire. Una manera muy particular de hacerle el "aguante" a la banda, como si de una hinchada se tratara, pero sin rivales. Muchísimo calor, y mi ropa que se empapaba. Los temas tocados de forma estridente se sucedían uno tras otro, mostrando la energía de parte de los integrantes de 2 Minutos, más allá de que ellos superan los treinta y pico de edad y hayan tocado miles de veces. El pogo que sigue, un flaco que cae al piso, y yo que siento que no doy más, pero que saco fuerzas extras para seguir pogueando, aunque intercalando eso con algunos momentos de "descanso".

Después de una hora y media terminó el show de 2 Minutos. Un lindo show que me dejó conforme. Ahora era tiempo de volver al guardarropas del teatro para buscar las mochilas que habíamos dejado, salir del lugar, ir a la parada del colectivo (no sin antes comprar algo fresco para tomar) y volver a casa luego de un  festipunk dominguero. Puede parecer estúpido que alguien vaya un domingo a un lugar, pague una suma de dinero y se ponga a empujar y a pseudogolpear con otros pibes, enfrente de 4 o 5 tipos tocando untipo de música no muy difundida, pero al fin y al cabo se trata una forma más de diversión.

domingo, 30 de enero de 2011

Basta de posteos diarios, jaja!

... Bueno. Había dicho que iba a escribir acá todos los días, pero creo que ya fue. De ahora en más voy a escribir cosas mas "grosas" y cuando tenga ganas, aunque con cierta regularidad. Basta de escribir sobre las cosas que hice en el día, o si hace mucho calor, o si no me activaron el celular, o que se yo que más, jaja!

A propósito, en cualquier momento salen más cuentitos como el de "Fiera nocturna". Tengo muchas ideas en la cabeza y las pienso volcar acá...

Por ahora nada más. Saludos.

domingo, 23 de enero de 2011

Hermoso y tranquilo domingo, coincidiendo con un gran fin de semana. Ayer fue una muy buena noche de sábado, en la cual toqué (mejor dicho, canté, aunque en realidad creo que "vocalicé" más que cantar) con mi banda en un local en Gerli, luego de más de un año y cuatro meses de no tocar.  El reci zafó bastante. Por lo menos fue más de lo que esperábamos, creo. Por fin nos sacamos la mufa en cierta forma. Ahora habrá que ver como sigue todo...

... y la noche siguió en Quilmes, con muchos amigos a los que desde hace mucho tiempo no veía. La pasé muy bien con ellos, bailando (de ves en cuando lo hago), tomando algo y riéndonos mucho. Son un grupo muy lindo y copado.

Estoy empezando a confiar en que este año va a ser muy bueno para mi, a diferencia de los anteriores. Parece que de a poco las cosas empiezan a encarrilarse. Ojalá así sea.